Mis raíces y esencia

Me considero una persona afortunada, doy gracias a la vida por haber nacido en Mallorca, allá por 1979, de unos padres guiris y alternativos. Y gracias también a que me ofrecieron una infancia relajada y descalza, en el campo. ¿Si te digo que hasta mis 14 años vivíamos sin teléfono y con lámparas de petróleo te lo crees?

Pues sí, menudos tiempos aquellos, en los que la domótica reinaba por su ausencia, y aquí estoy yo ahora, aprovechando tantos beneficios que nos trae la tecnología del siglo XXI.

«You can take the girl out of the field but you cannot take the field out of the girl»

3 cosas que agradecer a mi Sra. Madre y que me acompañan de por vida:

3 cosas que agradecer a mi Sr. Padre y que me acompañan de por vida:

Mis constantes vitales

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Década del 2000: libertad y felicidad

Empecé a trabajar muy jovencita, a los 18 años me independicé, me saqué el carné de conducir, estudié un Grado Superior de Comercio Internacional y fui dueña de mi primer teléfono móvil.

Soy de esas personas que no fueron a la universidad porque ya desde pequeña sentía que no encajaba con el sistema de estudiar algo varios años para luego dedicarme a ser eso el resto de mi vida.

En el plano laboral me inicié en la hostelería, continué como Secretaria de Dirección en una empresa dedicada al sector náutico y de ahí pasé al fantástico verano de 2004, en el que andaba en modo sabático y, por la magia de la vida, acabé trabajando como Ayudante de Producción en el rodaje de una película.

Quedé prendada del ambiente y del ritmo de trabajo cañerísimo y en otoño de ese año estrenaba puesto de trabajo como Localizadora de Exteriores en una potente productora local, que me brindó la oportunidad de ir a Nueva York para hacer un curso de Dirección de Cine. Ahí estuve contratada 2 años y cuando me sentí preparada salté al mundo freelance y me dediqué a ello a tope hasta 2010.

En esa época tuve oportunidad de cruzar el atlántico en varias ocasiones y conocer Venezuela, Brasil y Costa Rica.

Década del 2010: libertad vs familia

Por el camino del Maravilloso mundo del cine topé con mi compañero de vida y gracias a él, que se enamoró de un rinconcito en la finca familiar, reunimos las fuerzas necesarias para rehabilitar una casa perdida en el bosque, de forma orgánica, respetuosa con el entorno e independiente de los suministros municipales.

La década 2010-20 ha sido muy intensa, admiro la capacidad del ser humano de resistir tantas noches, años, de sueño roto y una alta demanda a todos los niveles.

Me complace haber podido estar al lado de mis 3 hijos durante su primera infancia y me he podido dar el lujo de criarlos respetando sus tiempos y procurándoles un entorno seguro y amable, con los abuelos bien cerquita.

En este periodo he ido realizando varios trabajos más o menos compatibles con la maternidad: alquiler turístico, responsable de ventas para el mercado alemán en una productora y coordinación de eventos y rodajes puntuales.

Una frase: las cosas tienen la importancia que tú le quieras dar.

Los maravillosos años 20

Durante el verano 2019 asoma el momento en que los componentes de nuestra familia numerosa empiezan a ser más independientes y siento que llega el momento de escuchar la necesidad de volver a realizarme profesionalmente.

Investigando alternativas para continuar trabajando desde casa topé con el término knowmada digital, con el cual me identifico. De ahí llegué a la Asistencia Virtual, ingresé en Colaboración Knowmada, escuela online para Asistentes Virtuales, y gracias al empuje de la mentoría con Esther Mayor y del ingreso en la membresía de Titanes Warpress, he ido gestando esta web y proyecto que se acabará de materializar en 2020.

El modelo laboral tradicional – desplazarme a un lugar y fichar 40 horas semanales bajo la sombra de un jefe o jefa – definitivamente no es opción.

Aprovechando mi resiliencia, orden, transparencia, seriedad, cabeza cuadrada y bagaje políglota  decido especializarme en ofrecer Servicios como  Asistente Virtual y Mediadora Lingüística

 

¡Que empiece la aventura!

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